Cómo cuidar el lino natural para que dure temporadas
Cuatro rutinas sencillas que aplicamos nosotras a nuestras propias prendas y que alargan la vida del lino sin complicaciones.
El lino es probablemente el tejido con el que más trabajamos en la colección. Nos gusta porque respira, envejece con dignidad y va a favor del clima de Canarias. También es un tejido que pide un poco de cuidado si quieres que dure varias temporadas en buen estado.
Lo primero: lavado en frío o a treinta grados como mucho, del revés y con jabón neutro. El agua caliente encoge las fibras y desdibuja los colores naturales. Un ciclo suave es más que suficiente; no hace falta centrifugar a máxima potencia.
Si la prenda lleva bordados o detalles cosidos a mano, la meto siempre en una bolsa de malla. Cuesta cinco euros y evita que se enganche con cremalleras de otras prendas de la colada. Un truco pequeño que ahorra disgustos.
El secado es igual de importante que el lavado. Nunca al sol directo durante horas: el lino pierde intensidad de color. Mejor a la sombra, bien extendido en un tendedero horizontal o colgado por los hombros con perchas anchas para que no queden marcas.
El planchado es opcional. Si te gusta el lino liso, plánchalo cuando todavía conserve un poco de humedad y sobre un paño fino. Si te gusta la caída natural con arrugas suaves (que es como más nos gusta a nosotras), déjalo secar y directamente a colgar.
Para las manchas frescas, agua fría y jabón neutro cuanto antes. El vino y el aceite se resisten si esperas a que sequen. Nada de lejía, nada de disolventes: el lino es un tejido noble y responde bien a productos suaves.
El almacenaje entre temporadas también cuenta. Guarda las prendas limpias, secas y sin comprimir. Si las metes en cajas, intercala papel de seda entre pliegues para evitar marcas. Y siempre en un sitio seco y ventilado.
Estos consejos son generales. Cada prenda lleva una etiqueta con sus instrucciones específicas: es la referencia definitiva, sobre todo si combina lino con otros tejidos. Ante la duda, escríbenos con una foto y te contamos qué haríamos nosotras.